Respeta tu tiempo

¿Qué porcentaje de tu vida ha sido realmente tuyo?

¿Cuánto tiempo te han robado? ¿Cuánto has perdido en discusiones inservibles, en debates sin sentido? ¿Cuánto tiempo se te ha ido en no hacer nada o en hacer lo que no debías?

¿Cuánto has entregado a la opinión ajena, a agradar a otros antes que a ti mismo?

La vida es muy corta y valiosa para ser imprudente en su gasto.

Séneca, en Sobre la Brevedad de la Vida, nos invitaba a hacer este recuento

Calcula cuánto tiempo de tu vida te arrebató un acreedor, cuánto tu amante, cuánto un cliente, cuánto las discusiones con tu mujer, cuánto tus idas y venidas por la ciudad para cumplir con tus deberes. Añade las enfermedades que tú mismo te provocaste; añade también el tiempo que pasó sin provecho: verás que tienes menos años de los que crees.

Y ahora, pregúntate, ¿cuánto tiempo te has dedicado firmemente a tu propósito? ¿Cuánto tiempo de vida lo has pasado sereno, agradecido con lo que tenías sin mirar hacia lo que te faltaba? ¿Qué has construido con tus años?

¿No me dirías que tu tiempo ha sido de todo menos tuyo?

Por eso debes ser muy serio en el uso de tu tiempo.

Puedes pasar tiempo en reuniones por conveniencia, pero será a costa de no pasar tiempo con las personas que amas. Puedes hacerte el ocupado haciendo tareas menores porque eres muy flojo para ponerte a trabajar en lo que importa.

Debes respetar tu tiempo; es una muestra de respeto hacia ti mismo.

Debes recuperar tu tiempo, antes de que sea más tarde.

Séneca también escribió

No me sobra tiempo para estas estupideces; llevo entre manos un asunto trascendental. ¿Qué haré? La muerte me acecha, la vida se me escapa.

No hay nadie más poderoso que aquel que comprende lo valioso que es su tiempo.

En los textos estoicos no dejarás de encontrarte reflexiones hablando sobre lo breve que es la vida. Lo escaso tiene mucho más valor. Lo escaso se aprovecha mucho mejor.

Por eso debes mantener siempre en mente que tu vida es muy corta.

Aunque también muy larga, si la sabes emplear bien.

Séneca decía que un solo día del Sabio dura más que toda una vida del necio porque el Sabio sabe exactamente en qué emplear su tiempo. Cada día lo vive como una vida plena. Sin reservar nada de lo importante para mañana.

Hoy se encarga de cumplir su deber como ser humano. Hoy se encarga de ser disciplinado, de respetarse a sí mismo, de prestar una mano a quien la necesite, de amar sin orgullo.

El necio, en cambio, deja lo importante para mañana; prefiere vivir mañana antes que hoy, por eso su vida se reduce a polvo.

En cada momento debes preguntarte, como Marco Aurelio dice

¿Es esto esencial? Porque mucho de lo que hacemos y decimos no lo es, y si lo eliminas ganarás tiempo y tranquilidad.

Tiempo para ti, para los tuyos, para lo que te importa. Tranquilidad para mantener un rostro relajado y vivir más plenamente.

Tu tiempo y tranquilidad son tuyos. No los vendas tan barato.

Consérvate bueno.

Anterior
Anterior

Que este sea tu ocio

Siguiente
Siguiente

No arrastres sus errores