Combate la vida a diario

La vida está constantemente enseñándote. Y cuando no quieres aprender te lo vuelve a enseñar, pero cada vez de manera más dolorosa.

Una de las lecciones que más tardé en aprender es esta:

Aquello de lo que huyes gana poder sobre ti.

Si hay algo que debes hacer y no lo haces, estás destrozando la confianza que tienes en ti mismo. Te estás faltando al respeto. Ni siquiera eres digno ante ti mismo, y por eso eres infeliz.

Este era el consejo de Séneca

No pospongamos nada, combatamos la vida a diario.

Hay cosas guardadas en tu mente que no quieres resolver. Quizá lo evites por miedo, por pereza, por la ansiedad que te provoca enfrentarlas. Pero cada vez que huyes te haces más débil, y aquello que evitas se vuelve más grande e intimidante.

Combate la vida a diario.

El sufrimiento de enfrentar aquello que temes, y esto es una realidad, es menor que seguir huyendo de ello.

¿Tienes una llamada que hacer? ¿Un examen que preparar? ¿Un proyecto que te asusta?

Hazlo hoy. Empieza hoy. Libera tu conciencia.

¿Por qué no evitas cepillarte los dientes? Porque no es trascendental para ti.

Huyes únicamente de lo que es verdaderamente importante para ti, de lo que puede cambiarte la vida. El miedo es un buen consejero; te muestra la dirección hacia donde tienes que avanzar.

Así que no sigas huyendo. Ningún prófugo es feliz. Consérvate bueno.

Anterior
Anterior

Siempre estás igual de cerca

Siguiente
Siguiente

Te tiene que doler