Este es el sentido de la vida
El que ignora quién es y para qué ha nacido, y en qué mundo está y con qué compañeros, y qué es lo bueno, lo malo, lo honesto y lo torpe, no deseará de acuerdo a la Naturaleza; irá de un lado a otro sordo y ciego pareciendo ser alguien pero sin ser nadie.
—EPICTETO, Disertaciones II, 24,19
Es nauseabundo, desesperante, frustrante.
No saber a dónde ni a qué dirigir tus fuerzas es de las peores sensaciones que se pueden sufrir.
La falta de propósito es una enfermedad del alma, y su coste es muy elevado.
En pocas palabras: todo lo que pertenece al cuerpo, un río; lo propio del alma, sueño y vapor; la vida, una guerra y un viaje en tierra extraña; la fama póstuma, olvido.
Estás perdido en medio del desierto, en tierra extraña de la que habla Marco Aurelio. La ansiedad de sentirse perdido no viene por no tener un camino que seguir, sino por todos los caminos que se pueden tomar. En medio del desierto todas las direcciones son posibles.
Necesitas algo que te guíe, una dirección, o lo que es lo mismo; un sentido. De lo contrario deambularás por la vida persiguiendo aquello que no es verdaderamente valioso, y en tu lecho de muerte te darás cuenta de que has desperdiciado asquerosamente tu vida y que por nada del mundo recuperarás un segundo de tu tiempo. No quieres que te pase eso, ¿cierto?
En mitad del caos de la vida necesitas un sentido para poder avanzar hacia una buena vida, una vida con significado.
Mi querido lector, hoy te voy a dar una receta rápida por si te sientes perdido en la vida. Y luego exploraremos lo elevado de la cuestión, ¿cuál es el Sentido de la Vida —para los estoicos?
Apunta y Avanza
No te lo puedo negar. Yo también me he sentido perdido en la vida. ¡Hay muchos días en los que me vuelvo a sentir sin rumbo!
Y decir que no tienes un objetivo en la vida es lo mismo que decir “no siento emociones positivas”. Los neurólogos saben que la mayoría de la satisfacción de un objetivo no está al alcanzarlo, sino en el proceso de alcanzarlo.
Sin objetivo no hay progreso, y sin progreso no hay emociones positivas.
Eso es verdaderamente triste. Recuerda estas palabras de Séneca
Quien intenta disparar una flecha debe conocer su blanco; entonces podrá apuntar y dirigir el tiro: fallan nuestros planes porque no tienen una meta a la que dirigirse. Para aquel que no sabe hacia dónde navega ningún viento le es favorable.
Así que el consejo más útil que te puedo dar si te sientes perdido es el siguiente:
Plantea cómo quieres que sea tu vida en un período de tres a cinco años, con estos dos requisitos:
Debes saber con cierta claridad qué es lo que quieres.
Debes saber cómo alcanzarlo.
Siéntate, relájate y coge un boli.
¿Dónde quieres vivir de aquí a tres años? ¿Cómo es tu casa? ¿Cuántas habitaciones tiene? ¿De qué color son las paredes de tu salón?
¿Quieres tener pareja? ¿Cómo es vuestra relación? ¿Qué hacéis para pasar el tiempo juntos? ¿Cuántas veces a la semana tenéis sexo?
Y después sigue con tu carrera, con tus relaciones familiares, con tus pasatiempos. Necesitas saber qué quieres para poder tener un objetivo.
Fantasea como lo haría un niño pensando en sus regalos de Navidad. Ahora mismo preocúpate en el qué quieres. Más tarde te ocuparás del cómo.
Además, esa barrera de tres a cinco años sirve para que lo pienses de manera alcanzable. Si estás pensando en yates, mansiones y sexo en cada ciudad, es que no eres una persona madura y no sé qué haces leyendo esta newsletter.
Después de que hayas dibujado una realidad suficientemente agradable como para esforzarte en conseguirla, es momento de tomar acción.
Pregúntate —y esto es muy importante—, ¿cuál es la acción más pequeña que puedo tomar en esa dirección?
Si quieres tener una (buena) pareja tendrás que convertirte en una persona atenta y cariñosa. ¿Por qué no tratas de llamar a ese familiar al que le debes una llamada? ¿Por qué no prestas tu ayuda a algún amigo que la necesite?
Quieres vivir en una mejor casa. ¿Y si pruebas a ahorrar el 10% de lo que ingresas y te pagas a ti primero antes que a nadie? ¿Te vendría bien aprender una nueva habilidad para poder ingresar más dinero?
La idea es esta; apunta tan pequeño que sea imposible no mover el culo.
Aquí reside la alegría del progreso. En el momento que tengas claridad y sepas cuál es la acción siguiente inmediata será cuando empieces a sentir emociones positivas. Ahora tienes rumbo.
Y una última cosa antes de pasar a un aspecto más elevado de la cuestión. Si estás teniendo problemas en definir el éxito que quieres es porque al conocer los parámetros de éxito también sabrás exactamente cuando fracasas. Y mantener esa niebla es reconfortante para esa parte de ti que quiere pudrirse. Así que piensa, escribe y mueve el culo.
«Vivir acorde a la Naturaleza»
Vale. Vamos con algo mucho más profundo.
Toda la esencia del estoicismo, el propósito último, el Sentido de la Vida, se reduce a esto; «vivir acorde a la Naturaleza».
Estas son palabras del fundador de la escuela estoica, Zenón de Citio. Quien dijo que vivir de esta manera garantiza «un curso feliz de la vida». Y por la cantidad de grandes pensadores que le siguieron podemos decir que algo de razón tenía. Séneca, en sus cartas, le hacía eco
Esto es lo primero que garantiza la filosofía: sentido común, trato afable y sociabilidad, y nuestro propósito es vivir conforme a la Naturaleza.
Vale, pero ¿qué significa exactamente vivir acorde a la Naturaleza?
Significa cumplir con la definición que la Naturaleza te ha asignado, esta es, la de un Ser Humano.
Para definir el Sentido de la Vida Humana se necesita definir qué es un Ser Humano, cosa que los estoicos hicieron de manera sencilla y acertada;
Un humano es un ser sociable y racional.
En esta idea Marco Aurelio escribió
Permanezco libre y nadie me impedirá hacer lo que quiero. Y yo quiero lo que está de acuerdo con la naturaleza de un ser vivo racional y sociable.
Está demostrado que las personas que no tienen contacto con otro ser humano padecen de ansiedad, trastornos de estrés postraumático, alucinaciones y paranoias, entre otras cosas. Una persona necesita de otra para poder vivir una vida con significado, si es que no para sobrevivir.
Nacemos en un contexto social y una buena vida no se consigue ensimismándose. El egocentrismo no es ningún camino a la felicidad.
Marco Aurelio decía
No puedo enfadarme contra mi pariente pues hemos nacido para colaborar, como los pies, las manos, los párpados, las hileras de los dientes, superiores e inferiores. Obrar, pues, como adversarios es contrario a la naturaleza.
Ya hemos hablado en varias ocasiones de la importancia de pensar en alguien más que en nosotros mismos. Es un signo de madurez del carácter. Nuestra vida tiene un valor inmenso, y solo es dueño de su vida quien es capaz de compartirla.
Piénsalo, si tuvieras un millón de euros pero no gastaras ni uno ¿serías más rico que aquel que tampoco gasta nada porque no tiene nada?
No es rico quien tiene, es rico quien da. Por tanto, es dueño de sí mismo quien da de sí mismo.
Ahora, la otra parte del ser humano que nos queda es la racional.
Vivir conforme a la naturaleza es actuar con Virtud. Y la virtud es florecimiento, es excelencia humana. Es usar tu razón para este propósito.
La virtud estoica se divide en cuatro virtudes cardinales;
Sabiduría
Justicia
Templanza
Coraje
Debes usar tu razón en cada momento para actuar virtuosamente;
Sírvete de tu razón para actuar con sabiduría; esto es aceptar la realidad tal como es, no imprimir juicios improductivos sobre la situación. Quedarte con la objetividad de los hechos. Adquirir conocimientos sobre el arte de vivir y la verdad, digerirlos y aplicarlos en tu vida.
Sírvete de tu razón para actuar con justicia; esto es actuar siempre en beneficio del bien común. Practicar la paciencia, la compasión y la benevolencia. Te ayudas a ti mismo ayudando a otros.
Sírvete de tu razón para actuar con templanza; esto es no desear que la situación sea distinta, provocándote emociones como la ira, la frustración y el rechazo. Ser moderado en todo aspecto de tu vida, cumplir con tus deberes sin reproches.
Sírvete de tu razón para actuar con coraje; esto es hacer lo correcto a pesar del miedo, del cansancio, del malestar. No hay impedimento que no conviertas en oportunidad. Es utilizar la adversidad como entrenamiento.
Esto, mi querido lector, es «vivir conforme a la Naturaleza». No es sencillo, es lo más elevado del alma; perfeccionarnos como seres humanos. Siempre con la vista en el prójimo y en la verdad.
Este es el camino a la felicidad, el camino a vivir una Vida con Sentido. Tanto es que Marco Aurelio ponía este propósito por encima de la vida misma.
Muéstrales un hombre que vive de verdad en consonancia con la Naturaleza. Si no te soportan, que te maten. Porque es mejor morir que vivir como ellos.
Consérvate bueno.