Esto es lo que te provoca ansiedad
¿Serías capaz de nombrarme alguna situación en la que la ansiedad te haya ayudado?
Sabes perfectamente que no.
Puedes decirme que es que no la controlas.
Es cierto que los episodios de pánico, una vez surgen, están más allá de tu poder. Pero ese estado de ansiedad es producto de tu mente.
Los estoicos te dirían que tu sufrimiento no es por el evento externo, sino por tu temor del evento externo.
Y el miedo está dentro de ti. Las situaciones futuras no te hablan, no te obligan a temerlas. No existen en la realidad presente.
Entonces, ¿de dónde sale el miedo? De tu mente, de considerar temibles aquellas situaciones. Porque la etiqueta de mala, no viene puesta en la situación, se la pones tú.
El miedo es producto de tus juicios.
Por eso Marco Aurelio escribió este fragmento
Hoy me he librado de toda angustia, mejor dicho, la expulsé. Porque ésta no estaba fuera de mí sino dentro, en mis opiniones.
Es tu opinión la que causa el temor. Este principio es uno de los pilares del estoicismo.
Estas palabras de Epicteto deben grabarse en tu mente
No son las cosas las que nos perturban, sino nuestros juicios sobre las cosas.
Y este estado ansiedad no es el de un ánimo seguro de sí mismo.
Porque quien está seguro de sus capacidades, es decir, que confía en sí mismo, se mantiene seguro en medio de la inseguridad.
Temes el futuro porque no crees ser lo suficientemente fuerte para soportarlo. Pero puedes soportar todo lo que se te eche si plantas tus raíces en lo profundo de tu alma, donde nadie ni nada puede llegar. Es lo único que te pertenece por completo.
Si eres capaz de aguantar la situación presente, serás capaz de aguantar el futuro, sea cual sea, porque el futuro se manifestará en una secuencia de momentos presentes.
Marco Aurelio se escribió a si mismo ese recordatorio
No temas el futuro; pues irás a su encuentro, de ser preciso, con la misma razón que utilizas ahora para las cosas presentes.
Y encarar la vida de esta manera te hace vivirla mejor. Porque quien vive ansioso está más pendiente del futuro que del presente. Su energía y su tiempo se van drenando sin ni siquiera darse cuenta.
Y no recordarás tu vida con valor, sino con temor. Lo cual puede ser uno de los mayores castigos que te hagas a ti mismo.
Séneca escribió que
Si el futuro mantiene en suspenso nuestro ser, es porque nuestro presente es inútil.
Puede costarte creerlo. Pero la ansiedad es fruto de lo que hay en tu cabeza, y es algo que puedes manejar. Es más, debes manejarlo, porque de otra manera acabarás viviendo asustado y desperdiciando tus segundos. Y nadie quiere vivir de esta manera.