La frialdad estoica
No por nada los estoicos se han ganado la fama de personas sin sentimientos, fríos y distantes.
Uno de los puntos más controvertidos es el de la definición física de las cosas que tendemos a apreciar.
Se trata de un ejercicio que consiste en quitar lo subjetivo de algo para describirlo tal como es, para así dejar de creer que es un bien o algo digno de temer.
Ya sabéis que para los estoicos el único bien es la virtud, y el único mal son los vicios —opuestos a la virtud.
El cuerpo, decía Marco Aurelio, es
Tan solo es sangre sucia, huesecillos, fino tejido de nervios, de diminutas venas y arterias.
Y así conseguía despreciarlo para no distraerse de lo que verdaderamente es importante. Porque Marco Aurelio nació y vivió con un cuerpo débil y enfermizo.
En otros fragmentos decía que el vino tan solo son uvas aplastadas y que la carne que comemos es el cadáver de algún animal, que el sexo simplemente es frotar dos barrigas y que un líquido mucoso salga.
Pensando de esta manera conseguirás disminuir o erradicar tu deseo por aquellas cosas que consideras dignas de perseguir o de desear.
Y esto es lo interesante: aquí también entran las personas que quieres y amas.
Merece la pena que te ponga este fragmento completo de Epicteto
Con cada cosa que te atraiga, que te resulte útil o que ames, recuerda decirte a ti mismo lo que en realidad es, comenzando por las cosas más sencillas. Si te gusta una vasija, di: “Me gusta esta vasija”, de modo que si se rompe no te sentirás perturbado. Cuando beses a tu hijo o a tu mujer, di: “Beso a un ser humano”, de modo que si mueren no te sentirás perturbado.
Marco Aurelio, en sus Meditaciones, hacía eco de esta idea citando al propio Epicteto
Al besar a tu hijo, decía Epicteto, debes decirte: «Mañana tal vez muera.» «Eso es mal presagio.» «Ningún mal presagio, contestó, sino expresar un hecho natural, o también es mal presagio haber segado las espigas.»
Por este tipo de cosas se ha malinterpretado a los estoicos a lo largo y ancho de la literatura.
Y para ser sincero, es entendible la etiqueta de frío para un estoico.
Pero el Estoico no pensaba de esta manera para dejar de amar a sus seres queridos, sino para que ese amor no se convirtiera en miedo, en dependencia. Porque somos seres frágiles y en cualquier momento podemos marchar. Olvidarte de esto solo hará que te sorprenda lo más natural de la vida, y sufrirás por no haber entendido los cambios naturales.
Y esto no es un impedimento para el amor.
Primeramente, y como consecuencia implícita de pensar así, apreciarás cada segundo con la gente que quieres. Cada abrazo tendrá verdadero calor. No discutirás sin sentido. Amarás conscientemente, sin orgullo. Teniendo presente que tu estancia aquí es breve y la de aquellos que quieres también.
Solo aprecias aquello que sabes que puedes perder. Es fácil descuidar aquello que crees que tendrás siempre.
Y segundo, recordar que amas a un mortal no te impide amar correctamente.
Dejo que Epicteto lo explique por mí. Un alumno le preguntó como debería mostrar su amor, a lo que respondió
Como alguien generoso, agradecido. Pues la razón nunca decide que seas vil, ni sufrir quebranto, ni que estés pendiente de otra cosa ni que hagas reproches a Dios ni a los hombres. De este modo quiero que te muestres afectivo, conservando todo eso. Si por ese afecto, o lo que sea a lo que llames afecto, vas a ser esclavo y miserable, no te interesa ser afectuoso. ¿Y qué impide querer a alguien como mortal, como quien está de paso?
Es un único objetivo el que persigue el Estoico al pensar de esta manera; mantenerse imperturbable ante cualquier evento suceda, incluso perder a aquellos a quienes amas.
Porque eso es ajeno a ti, no depende en absoluto de ti.
Valorar a tus seres queridos es una consecuencia directa de pensar así. Pero no es el objetivo que busca el estoico.
(Te lo digo porque no voy a maquillarte nada de lo que te digo para que te guste más o te caiga mejor.)
Y esto no significa que no debas derramar ninguna lágrima al perder a alguien que ames. La idea de Séneca aquí era que no llorar la muerte de un ser querido es inhumano, y que llorar más de lo necesario es de necio.
No conviertas tu amor, o eso que llamas amor, en un impedimento para ser feliz. Puedes amar sin depender.
Es duro de asimilar, pero ese es el punto estoico.